29/06/2026
Una caravana con crepes y gofres en una comunión es algo que los niños no olvidarán. Si ya de por sí los dulces les encanta, poderse subir a la caravana, hacerse alguna foto y disfrutar de los dulces es una experiencia que queda en el recuerdo.
Y este fue el caso de Lola. Sus padres tienen una caravana vintage reformada, muy bonita, así que cuando vieron que teníamos varias caravanas para dar servicio, no dudaron en que teníamos que estar en la comunión de Lola.
Y así fue, Lola se lo pasó en grande, los demás niños también, los no tan niños por supuesto que también… Y nosotros no solo nos lo pasamos en grande sino que nos sorprendieron dos cosas:
1- Lola es una niña encantadora, muy simpática, entusiasta, habladora y dulce.
2- La finca a la que fuimos tenía un lago, y había un barquito fuera del agua que parecía decorativo…hasta que vimos que lo lanzaron al agua y se subieron los niños. Casi 11 años haciendo eventos y primera vez que vemos algo así jajajaja.
Un auténtico placer haber estado en un día tan especial para Lola, muchas gracias Estefanía por confiar en nosotros. Un abrazo.