09/10/2023
Consejos para una meditación consciente //… Cuando comencé mi curso de Reiki, uno de los desafíos más significativos que enfrenté fue la autosanación diaria durante 21 días. Los primeros días se sintieron como un obstáculo, pero a medida que avanzaba en el proceso, mi cuerpo y mente comenzaron a adaptarse. ¿Cómo lo logré? Acá les comparto mi enfoque.
En primer lugar, es encontrar un espacio sagrado y tranquilo para llevar a cabo mis sesiones de autosanación. Establecer este lugar especial, me permitió sumergirme más profundamente en la experiencia. Además, determiné una duración inicial de meditación de 15 minutos, una cifra que encontré perfecta para comenzar.
Realicé mis meditaciones justo después de mis prácticas de yoga. Mi cuerpo ya se encontraba en un estado de relajación y preparado para un período de quietud. Al enfocar mi atención en la respiración abdominal, inhalando y exhalando lentamente por la nariz, lograba mantener mi mente en calma y centrada.
Cuando surgían pensamientos o distracciones, en lugar de frustrarme, me recordaba a mí mismo la importancia de volver a la respiración. Esta práctica constante de regresar al momento presente me ayudó a mantener mi mente en un estado de quietud y claridad.
Uno de los aspectos más valiosos que aprendí, fue la importancia de ser amable conmigo misma mientras estaba en el proceso de aprendizaje. La autocompasión y la paciencia fueron fundamentales para avanzar y superar los obstáculos iniciales.
En mi opinión, estos pasos fundamentales son esenciales para desarrollar una meditación consciente exitosa y convertirla en un hábito beneficioso y sostenible. La práctica constante y la autocompasión son las llaves que desbloquean los beneficios duraderos de la meditación en nuestra vida diaria.