06/07/2026
Hay cafés que llegan acompañados de una historia, y eso es lo que más me emociona.
Cuando recibo un lote, siempre me hago las mismas preguntas: ¿quién lo cultivó?, ¿dónde nació?, ¿qué proceso hay detrás?, ¿con qué propósito lo hicieron?
Y entonces llegan respuestas como esta:
"Mi papá fue caficultor. Para que se entretuviera le sembramos café. Aprendió a hacer honey, fermentaciones... y ahí está el viejo, feliz."
☕ En ese momento no necesito más explicaciones.
Porque detrás de cada grano hay una vida, una familia, un propósito y una razón para seguir creyendo en el café.
Gracias por confiar en nosotros para transformar su historia en cada taza.
Y degustarlo este café no solo de toma.