14/11/2025
Durante mucho tiempo guardé silencio, pero hoy es necesario aclarar mi posición.
El Tollywood nació cuando brindé ayuda económica a un amigo que estaba por perder el espacio donde funcionaba por falta de recursos. Me asocié aportando la mayoría del capital financiero, mientras que D. S. contribuyó con capital de trabajo e intelectual. Esa distribución dio lugar a participaciones distintas, aunque en proporción relativamente cercana. Muchas personas recuerdan cómo era la casa en esos primeros días: los eventos se realizaban de forma muy básica y apenas para cubrir el arriendo. Con mi aporte comenzamos la adecuación del espacio para que pudiera funcionar de manera estable.
Antes de la sociedad, los eventos se realizaban bajo el nombre “Palenque”. Nunca existió conflicto con el uso del nombre porque trabajábamos en el mismo espacio y porque mi aporte mayoritario permitía sostener la operación mientras avanzábamos hacia una mejor estructura.
Con el tiempo, todo cambió. A pesar de mi participación mayoritaria, se me excluyó de la operación, de las decisiones y de la información financiera. A día de hoy, no he recibido rendición de cuentas por dos años, no he percibido ingresos y tampoco se ha atendido mi solicitud formal de devolución de los activos físicos que financié y que aún permanecen en el lugar.
*Quienes evalúan invertir deben saberlo con total claridad: no he recibido un centavo, se me adeudan dos años de ingresos y no tengo participación alguna en la administración actual.*
Durante este periodo he recibido informes de terceros sobre eventos en los que se habrían omitido ingresos a coproductores, negado reportes y en los que existirían presuntos casos de acoso hacia personal y clientes. Subrayo que son informes, no hechos verificados por mí, justamente porque no se me permitió operar ni supervisar el espacio, lo que me impidió intervenir o corregir de forma directa estás eventualidades.
Realizo este comunicado para dejarlo absolutamente claro: no formo parte de los presuntos hechos que se han mencionado públicamente, incluyendo presunto acoso, presunta estafa a artistas, presunto consumo de sustancias sujetas a fiscalización o cualquier presunto manejo que pudiera poner en riesgo la infraestructura. *No participo de la deshonestidad ni de prácticas contrarias a mis valores.*
Me disculpo públicamente con las mujeres que me han confiado directamente sus experiencias de acoso, y también con aquellas cuyos testimonios no conozco de primera mano. Mi respeto es absoluto hacia todas ustedes. No utilizaré testimonios ajenos ni expondré vivencias que no me corresponden; no es ético, no es respetuoso y no revictimizaré a nadie.
Si vieron la segunda foto y les resultó familiar, no: cualquier parecido con Palenque no es coincidencia. Es un recordatorio de cómo era el espacio antes y después de mi llegada, y del impacto que tuvo mi aporte en su transformación.
He solicitado por las vías legales correspondientes definir la venta o compra del lugar y cerrar este capítulo de manera ordenada. Hasta ahora, solo he recibido evasivas.
Sin rodeos: sin mi capital, ese espacio no habría abierto, o al menos no en ese sitio.
Fue un sueño conjunto que terminó convirtiéndose en una pésima experiencia.