El Amor Vence al Temor

El Amor Vence al Temor Lugar donde se puede comentar todas los sentimientos de amor, de triunfo sobre el miedo que hayas t

22/12/2023

El Amor no es un sentimiento, es un Ser de altisima frecuencia vibratoria y de Conciencia Absoluta.

20/12/2023

AÚN NO HE HALLADO UNA EXPLICACIÓN LÓGICA

Lo que paso a relatar ocurrió hace 3 semanas en la carretera Santo Domingo-Quito, en el tramo Tandapi-Alóag, provincia de Pichincha, República del Ecuador. Esta carretera conecta a la Costa con la Sierra. El tramo comprendido entre Tandapi y Alóag tiene una extensión de 42 kilómetros, aproximadamente; este tramo que, cruza la cordillera, en su mayor parte tiene 4 carriles; sin embargo, dos partes de algunos kilómetros tienen 2 carriles. El día del suceso, a las 11 de la noche atravesamos Tandapi rumbo Aloag, nos ubicábamos ya en el kilómetro 21, que coincide con uno de los tramos de dos carriles, lo que suele dificultar el rebasar, formándose largas hileras detrás de algún vehículo lento. Pero, en esa noche, la vía estaba despejada pues, los tráileres quedaron estacionados en Tandapi, esperando el amanecer para subir a Quito; además, la noche era clara, con cielo estrellado, sin neblina. Conducía mi vehículo, me acompañaba una amiga con la cual la conversación era divertida, pero, ambos, atentos a la carretera. Curvas arriba se veía luces de un vehículo que descendía, se podía adivinar que se trataba de un tráiler por las numerosas cucuyas multicolores que delineaban tanto al cabezal como al remolque. Lo vimos salir de una curva, ¡oh sorpresa!, quedamos boquiabiertos; como antes mencioné, en este kilómetro la carretera tiene solo dos carriles, pero, ese tráiler no venía por ninguno, se movilizada tras las protecciones laterales de la vía; es decir, viajaba en el aire, sobre el abismo. Frené un poco y regresamos a ver, el tráiler continuaba descendiendo hasta perderse curvas abajo. ¡Viste eso!, dijimos a coro. Mi amiga, con las manos en el rostro sin ocultar su espanto, expresó: “no lo puedo creer, ese tráiler pasó fuera de la carretera”. Para cerciorarnos mejor, baje la velocidad, miramos la carretera hasta la saciedad, solo existían 2 carriles, ese tráiler pasó tras las protecciones laterales. Sin salir del asombro, continuamos viajando hasta alcanzar kilómetros arriba el tramo de 4 carriles.
¿Como se puede explicar este extraño suceso? ¿Un fallo en la realidad? ¿Un Déjà vu? ¿Un universo paralelo…?

20/12/2023

AÚN NO HE HALLADO UNA EXPLICACIÓN LÓGICA

Lo que paso a relatar ocurrió hace 3 semanas en la carretera Santo Domingo-Quito, en el tramoTandapi-Alóag, provincia de Pichincha, República del Ecuador. Esta carretera conecta a la Costa con la Sierra. El tramo comprendido entre Tandapi y Alóag tiene una extensión de 42 kilómetros, aproximadamente; este tramo que, cruza la cordillera, en su mayor parte tiene 4 carriles; sin embargo, dos partes de algunos kilómetros, tienen 2 carriles. El día del suceso, ya atravesamos Tandapi rumbo Aloag, nos ubicábamos en el kilómetro 21, que coincide con uno de los tramos de dos carriles, lo que suele dificultar el rebasar, formándose largas hileras detrás de algún vehículo lento. Pero, en esa noche, la vía estaba despejada pues, los tráileres estaban estacionados en Tandapi, esperando el amanecer para subir a Quito; además, la noche era clara, con cielo estrellado, sin neblina. Conducía mi vehículo, me acompañaba una amiga con la cual la conversación era divertida, pero, ambos, atentos a la carretera. Curvas arriba se veían luces de un vehículo que descendía, se podía adivinar que se trataba de un tráiler por las numerosas cucuyas multicolores que delineaban tanto al cabezal como al remolque. Lo vimos salir de una curva, ¡oh sorpresa!, quedamos boquiabiertos; como antes mencioné, en este kilómetro la carretera tiene dos carriles, pero, ese tráiler no venía por ninguno, se movilizada tras las protecciones laterales de la vía; es decir, viajaba en el aire, sobre el abismo. Frenamos un poco y regresamos a ver, el tráiler continuaba descendiendo hasta perderse curvas abajo. ¡Viste eso!, dijimos a coro. Mi amiga, con las manos en el rostro sin ocultar su espanto, expresó: “no lo puedo creer, ese tráiler pasó fuera de la carretera”. Para cerciorarnos mejor, baje la velocidad, miramos la carretera hasta la saciedad, solo existían 2 carriles, ese tráiler pasó tras las protecciones laterales de la carretera. Sin salir del asombro, continuamos viajando hasta alcanzar kilómetros arriba el tramo de 4 carriles.
¿Como se puede explicar este extraño suceso? ¿Un fallo en la realidad? ¿Un Déjà vu? ¿Un universo paralelo…?

18/12/2023

LOS BIZCOCHOS DE CAYAMBE

¿Quién no los ha saboreado? Deliciosos ¿verdad?, en especial los de horno tradicional. Hace una semana viajé a Ibarra, al regresar compré los mencionados bizcochos en Cayambe. Si bien la funda de papel café mantenía su tamaño, los bizcochos estaban más diminutos y en menor número, 5 por cada dólar. Recuerdo que, tiempo atrás, en la misma funda venían 12, de buen tamaño y a 1 dólar. A este ritmo de disminución, van a llegar al tope de uno por funda y por dólar. La que la siga, obvio, no va a ser cero bizcochos por funda y por dólar; tendrá que ser al menos dos bizcochos en cada funda a dos dólares; de no, tan agradables bizcochos pueden extinguirse.

18/12/2023

LOS BIZCOCHOS DE CAYAMBE

¿Quién no los ha saboreado? Deliciosos ¿verdad?, en especial los de horno tradicional. Hace una semana viajé a Ibarra, al regresar compré los mencionados bizcochos en Cayambe. Si bien la funda de papel café mantenía su tamaño, los bizcochos estaban más diminutos y en menor número, 5 por cada dólar. Recuerdo que, tiempo atrás, en la misma funda venían 12 y de buen tamaño. A este ritmo de disminución, van a llegar al tope de uno por funda y por dólar. La que la siga, obvio, no va a ser cero bizcochos por funda y por dólar; tendrá que ser al menos dos bizcochos en cada funda por dos dólares; de no, tan agradables bizcochos pueden extinguirse

06/12/2023

A PROPÓSITO DE ¡VIVA QUITO! UN RELATO DE LOS AÑOS 60 DEL PASADO SIGLO:

Aún no cumplía los cinco años de edad cuando a mi padre casi le provoco un infarto. Aconteció en un 5 de diciembre, noche de la Serenata Quiteña, víspera de la celebración de la fundación española de San Francisco de Quito. Mi padre había parqueado el bus en la avenida 24 de Mayo, frente al cine Puerta del Sol, a eso de las diez de la noche, para ir junto con el controlador a merendar, ya que, a las once estaba contratado para un flete, llevando de regreso a los integrantes de una orquesta a Latacunga. Como yo dormía en el primer asiento, no me movió, pensó más bien en traerme comida caliente. Se dirigieron tranquilos al salón, procurando regresar pronto.

Mas, el frío de la noche, el Chulla Quiteño que tocaba la Banda Municipal ubicada a media cuadra de distancia y el ¡Viva Quito! que gritaban las parejas que bailaban a su alrededor, me despertaron. No encontré a mi padre, sin dudar bajé del bus para dirigirme a mi casa. Tomé la solitaria calle Mideros, llegué al monumento del Hermano Miguel, crucé el oscuro y desolado parque de El Tejar, sin voltear la mirada, olvidándome del temido "cuco" que podía estar escondido detrás de cualquier árbol; caminando rápido subí por la pedregosa Mejía. Cuando golpeé la puerta de mi casa, mi mamá se sorprendió al verme llegar solo y a "esas horas"; sin preguntar nada, pues el sueño me vencía, sin recuperarse del asombro, me cambió de ropa y me llevó a la cama que compartía con mi hermano Raúl. Mientras tanto, mi padre había regresado al bus, cuál sería el susto al no encontrarme, que de inmediato empezó a buscarme por los alrededores, preguntando a "todo el mundo"; él, por un lado; el controlador por otro. Al no hallarme, canceló el flete y fue a dar aviso a la Radio Patrulla, a la Cruz Roja, puso un anuncio en la radio Cosmopolita que funcionaba en el Boulevard de la 24 de Mayo, ofreciendo recompensa a quien de noticias mías. Me buscó en varias clínicas, hospitales y no sé en qué más lugares de Quito de mediados de los años sesenta, cuando la ciudad apenas se extendía desde la avenida Colón por el norte, hasta Los Dos Puentes por el sur. Ya avanzada la madrugada, desesperanzado, fue a mi casa a darle la triste noticia a mi mamá que "el hombrecito", –como él me llamaba– estaba perdido. Los angustiados golpes en la puerta me despertaron, al encontrarme acostado, mi padre respiró profundamente, noté que sintió un gran alivio y ¡volvió a vivir!

Tomado del libro "El Amor Vence al Temor", de Edgar Rivera

25/06/2023

El Amor Triunfa. Edgar Rivera Aguirre

24/12/2022

El Amor Vence al Temor, es la historia de dos amores truncados, uno por el temor, otro por el destino.

13/12/2022
09/12/2022

Bienvenidos Amigos a éste video donde hablaremos de la fórmula para conseguir Amor .En realidad la fórmula para obtener Amor es muy sencilla 🥰Espero que les...

Dirección

QUITO
Quito

Teléfono

+593983550515

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando El Amor Vence al Temor publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a El Amor Vence al Temor:

Compartir