25/12/2020
Este 2020, que estamos dejando atrás, no creo que sea un año para olvidar, por mucho que lo estemos deseando. Ha sido un año dificil, diferente... lejos de lo que pensábamos a finales del 2019... teniamos la certeza y confiábamos que iba a ser el año del repunte, del "por fin" reflote de la economia. Pero algo muy pequeño, inapreciable al ojo humano, nos ha invadido y ha cambiado nuestras vidas. Una vez más la naturaleza ha hecho que bajemos del pedestal y sentirnos frágiles y vulnerables. Un año para recordar: esta pandemia no podemos olvidarla, son muchos los familiares y amigos que se los ha llevado cruelmente, nos han dejado sin despedirnos, en la más absoluta soledad. A ellos les debemos nuestro respeto y nuestro buen hacer en todos los días de nuestra vida...D.E.P. Esta pandemia nos ha hecho valorar lo importante. Que no hace falta tener tanto para ser feliz, que la envidia es la madre del resentimiento y que ver a alguien feliz debería ser una cadena que se transmitiera de unos a otros. Este año conocimos a vecinos de nuestra escalera, que nunca habíamos hablado con ellos. Hemos descubierto animales que teniamos alrededor y nunca habíamos recaído en ellos, incluso nos paramos a ver sus costumbres y hábitos. Nuestras mascotas se sentían felices y raras de tanta atención y "paseos". Nos dimos cuenta de la "profesionalidad" de nuestros sanitarios, transportistas, miembros de seguridad del estado, miembros del servicio de recogida de basuras, trabajadores de supermercados, farmacias y tantos más que nos han dado soporte mientras estábamos confinados en nuestras casas. Gracias a todos ellos. Estos meses encerrados en casa, en familia, algunos solos... tuvimos ocasión de volver atrás en el tiempo y hurgar en el baúl de los recuerdos. Hemos leído aquellos libros olvidados, nos dio por escribir y sacar las cajas repletas de fotos entrañables. Les quitamos el polvo a nuestros viejos discos de vinilo...incluso algún que otro dio sesiones de los 80, 90.. en internet. Volvimos al bricolaje, cambiamos los muebles mil veces y pintamos las paredes. Hemos aprendido a cocinar un poco más y sobre todo a aprovechar los restos y ahorrar en la compra. Durante todo este tiempo las redes sociales aparecían repletas de fotografías de delicias gastronómicas y sobre todo de ricas recetas de reposteria. Hemos bailado en la terraza , las canciones de un vecino del edificio de enfrente y no hemos faltado a la sesión diaria de Gym con un training coach on line. Todo esto y más , estando al tanto de la salud, de nuestros familiares y amigos diariamente. Nuestro aliado, el teléfono, nos acompañó en cada momento. Nunca tanto habíamos disfrutado de nuestros hijos y compartido aficiones con ellos. Por todo ello, y valorando lo positivo de un año tan critico, no podemos olvidarnos de este 2020 , si no de comenzar el 2021 con todos los valores que han despertado en nosotros. OS DESEAMOS UNA FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO Y SANO AÑO NUEVO🎉❤