25/08/2023
En este perfil estamos orgullosos de ser COCINEROS.
Los que ya peinamos canas, o ni peinamos nada ya, recordamos que no hace tanto tiempo daba cierto rubor decir que eras cocinero. No es que no estuviese bien visto, es que ni siquiera estaba contemplado. Ahora decimos con orgullo: SOY COCINERO.
Pero ¿qué hace falta para ser un buen cocinero?
Lo primero es formarse y convencerse de que durante el resto de la vida se sigue aprendiendo. Debemos estar siempre dispuestos a aprender. De cualquiera.
Además, uno ha de ser honesto y consecuente y hacer aquella cocina que le guste, aquella que lleve dentro, y no tomar caminos equivocados en busca de la mera notoriedad. De este modo nos sentiremos felices con lo que hacemos y cómo lo hacemos. Y esa felicidad se transmite. Es algo que los clientes van a percibir y apreciar. Volverán y recomendar tu cocina.
Debemos dar a esos clientes lo que nos gustaría que nos diesen a nosotros, tanto en lo que respecta a los productos como a la forma de tratarlos, a la creatividad o a la tradición (ambas igual de válidas). Tenemos la suerte de haber nacido en un país con una materia prima extraordinaria y nuestro deber es ir a buscarla allá donde esté y después negociar un precio justo con el proveedor, que es nuestro cómplice, para que pueda seguir suministrándonos lo mejor y no tenga que abandonar.
También es imprescindible hacerse con un buen equipo y mantenerlo. Dialogar con ellos para poner en cuestión todo lo que sea necesario, hacerles partícipes de las decisiones que se tomen. Apoyarles y aconsejarles. Poner a los mejores a prueba para ayudarles a crecer. Incluso, a veces, apoyarles si ese crecimiento implica tener que dejarles marchar para que inicien su propio vuelo.
Y no hay que conformarse. Es preciso seguir teniendo sueños, ilusiones y proyectos, crear nuevos objetivos por los que luchar, por muy quiméricos que parezcan, pero con prudencia, sin poner en peligro lo que ya se ha conseguido. Que sea la vida la que te ponga los límites. No te limites tú.
La alimentación ha sido siempre un aspecto crucial para la especie humana. El modo en que obtenemos alimentos de la naturaleza condiciona cómo somos, cómo vivimos y cómo nos relacionamos.
Por supuesto, comer ha sido siempre una condición necesaria para permanecer vivos. Sin embargo, el acto de comer tiene su parte de goce. El mundo de la cocina y el arte de comer bien ha ido desarrollando una mirada cultural hacia la alimentación y la gastronomía propia de cada lugar.
Comer es sensorial. Se trata de interpretar la información que tus sentidos te dan.
Un cocinero se convierte en artista cuando tiene cosas que decir a través de sus platos...
Creo que la experiencia consiste en dar siempre un paso más allá de lo que en ese momento tú crees que es lo mejor
Hace poco, revisando una libreta personal de notas, me encontré con una frase que leí quién sabe dónde…Y leerla de nuevo, después de unos cuantos años de haberla atrapado en mis notas, tiene más sentido que nunca…
“Cuando te enfocas con pasión en algo, haces que suceda más de prisa”.
Y es que, efectivamente, han pasado muchas cosas desde que decidí dar rienda suelta a mi pasión por la cocina y una de ellas ha sido el placer de cocinar y armar un proyecto en la que mis bellas melodías armaron la "Dark kitchen" y el estudio de creación sensorial, donde mis manos juegan al ritmo de los bellos colores de la vida.
Otra frase que me venía a la mente, desarrollando nuevas ideas, en aquellas largas horas de una de nuestras cenas clandestinas...
“Ten cuidado con lo que sueñas, que se hacen realidad ”
Lo pensaba mientras me sentía un privilegiado por ser un cocinero y entender que para lograrlo necesitas de algunos aspectos fundamentales... disciplina, pasión, vocación y talento. Pero sobre todo humildad y perseverancia.
El sacrificio y la disciplina tienen sus frutos y ese sueño que se transforman en metas cumplidas, y por lo tanto sueños hechos realidad.
Ahora vamos por nuevas metas, ideas que se están formando y desarrollando para así también poder cumplir un sueño más...
Martín Holownia Cocinero Profesional