16/12/2024
A todos nuestros clientes y amigos:
Ha llegado el momento de despedirnos.
Después de más de 43 años al pie del cañón —o, en nuestro caso, al pie de la barra, la cocina y el comedor— nos jubilamos. Este cierre marca el final de una etapa que ha sido mucho más que un trabajo: ha sido nuestra vida.
Es difícil poner en palabras todo lo que hemos vivido estos años junto a vosotros, pero si hay algo que queremos transmitiros es nuestro agradecimiento más sincero. Gracias, de corazón, por vuestro cariño, vuestra confianza y por hacer de nuestro restaurante un segundo hogar.
Gracias a todas las personas que nos han acompañado en esta andadura: proveedores, repartidores, mecánicos, electricistas, fontaneros… cada uno ha sido pieza clave en este camino. Y gracias también a nuestras familias y amigos, que siempre han estado a nuestro lado, en los momentos de alegría y también en los de sacrificio e incertidumbre.
Nuestro recuerdo más especial y emocionado para todas aquellas personas que pasaron por nuestras vidas y hoy ya no están. A ellas les enviamos un beso al cielo.
Y, por supuesto, nuestra gratitud inmensa a Bego, nuestra compañera, amiga y parte de nuestra familia durante más de 36 años. Sin ella, nada de esto hubiera sido posible.
Ha sido toda una vida de compromiso y esfuerzo, pero también de momentos inolvidables: mañanas de cafés, tardes de partidas de cartas, noches de cuadrillas, encuentros de amigos, cumpleaños, cenas de quintos, celebraciones familiares… y un sinfín de historias que quedarán grabadas para siempre en nuestra memoria. Nos sentimos profundamente afortunados por haber compartido tantos momentos con vosotros, haciendo de comer, de beber y ayudando en todo lo posible.
Hoy cerramos esta etapa, pero nos llevamos con nosotros todos esos recuerdos y el inmenso cariño que nos habéis dado. Gracias por ser parte de nuestra vida y de nuestra historia. Esperamos haber sido también parte de la vuestra.
Hasta siempre,
Miguel Ángel y Marisa