15/09/2024
¡𝑌𝑂 𝑂𝑅𝑂!
¡𝑌𝑂 𝑃𝑅𝐸𝐷𝐼𝐶𝑂!
¡𝑌𝑂 𝐿𝑂 𝐴𝐿𝐴𝐵𝑂!
¡𝑌𝑂 𝐿𝐸 𝑆𝑂𝑌 𝑀𝑈𝑌 𝐹𝐼𝐸𝐿 𝐴 𝐷𝐼𝑂𝑆!
¡𝑌𝑂 𝐴𝑀𝑂 𝐴 𝐷𝐼𝑂𝑆!
¡𝑌𝑂 𝑁𝑂 𝐹𝐴𝐿𝑇𝑂 𝐴 𝑈𝑁 𝐶𝑈𝐿𝑇𝑂!
¡𝑌𝑂 𝑂𝐹𝑅𝐸𝑁𝐷𝑂!
¡𝑆𝑂𝑌 𝑀𝑈𝑌 𝐸𝑆𝑃𝐼𝑅𝐼𝑇𝑈𝐴𝐿!
¡𝑉𝑂𝑌 𝐴 𝐿𝐴 𝐼𝐺𝐿𝐸𝑆𝐼𝐴 𝑆𝐼𝐸𝑀𝑃𝑅𝐸!
¿𝗣𝗲𝗿𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗹𝗲𝗻𝗴𝘂𝗮?
Despedazan al prójimo, lo calumnian, ofenden, difaman, juzgan, señalan y mienten.
En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto.
Proverbios 18:21
Recuerden que:
Santiago
3:4-6
Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. Con un solo cerillo puedes provocar que todo un bosque se incendie. Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua puede llegar a hacer mucho daño, no tiene hueso pero es capaz de romper un corazón. Empaticé con el prójimo, no juzgue, no mienta, no señale, porque usted no es perfecto.
Sólo quien carga la cruz sabe cuánto pesa, sí usted no conoce la historia del camino que ha recorrido esa persona cargando esa cruz, no omita juicios ni opiniones que no le corresponden