07/02/2026
🛰️ A más de cuatro décadas de su lanzamiento, las sondas Voyager siguen contando una historia inesperada sobre los límites del Sistema Solar. Mientras avanzaban hacia el espacio interestelar, Voyager 1 y Voyager 2 detectaron una región sorprendentemente caliente en el borde de la influencia del Sol, con temperaturas estimadas entre 30.000 y 50.000 kelvin. Esta zona, descrita de forma evocadora como una "pared", no es una barrera sólida, sino una frontera invisible donde el viento solar choca con el medio interestelar.
El hallazgo fue posible gracias a los instrumentos científicos de ambas naves, diseñados y operados por la NASA con la colaboración del Jet Propulsion Laboratory del Instituto Tecnológico de California, además de equipos científicos internacionales asociados a la misión Voyager. Allí, el plasma se comprime y se calienta de manera extrema, aunque resulta inofensivo para las sondas debido a la bajísima densidad de partículas presentes.
Este descubrimiento ayudó a comprender mejor cómo el dominio del Sol se desvanece gradualmente y da paso al entorno galáctico. Lejos de ser una frontera clara y definida, el límite del Sistema Solar se revela como una región dinámica, compleja y sorprendentemente caliente, observada por dos naves que siguen ampliando el mapa de nuestro vecindario cósmico.
📚 Fuente:
- "Interstellar Mission", Misión Voyager / NASA