28/10/2025
Hoy que el altar se viste de colores,
y el aroma del incienso nos envuelve,
te busco entre los rezos y las flores,
mi alma en tus recuerdos se disuelve.
La muerte, a veces, nos parece un muro,
una distancia helada, un fin sin fin,
pero hoy sé que tu espíritu, seguro,
vuelve a casa para estar junto a mí.
En cada vela que se enciende en tu honor,
veo la luz que dejas en mi vida;
cada estrella es el brillo de tu amor,
una promesa que nunca ha sido vencida.
Aunque tus pasos ya no suenen aquí,
tu voz resuena en cada palabra y rima.
Te llevo en el corazón, porque, aun sin ti,
vives en la historia que mi alma atesora y cima.
No es tristeza lo que hoy me envuelve el ser,
sino la alegría de la celebración,
de poderte traer de vuelta al anochecer,
y de sentirte presente en mi corazón.