Pues bien, "Hanami" se le llama a la costumbre de contemplar la flor de cerezo (さくら, sakura) acompañado de seres queridos y cercanos, que cada año florece desde principios de marzo hasta principios de abril, dependiendo de la latitud. De este concepto surgió la idea de que la comida no solo es para alimentarse y nutrirse, sino también para reunir familias, amigos y hasta para cerrar negocios. Es u
n momento donde compartes, ríes, lloras, recuerdas o, simplemente, disfrutas de la compañía, como en el "hanami" japonés. Los postres son la "cereza" de esos eventos, un delicioso extra para satisfacer a las personas que tanto nos importan. Todos los productos que se ofrecen están hechos con ingredientes de primera calidad, sin aditivos ni conservadores, con mantequilla real (no margarina, salvo que la receta lo exija) y menos azúcar, como se acostumbra en las recetas japonesas.