29/03/2026
Hace seis años, el Papa Francisco nos regaló una de las imágenes más impactantes de los últimos tiempos.
Solo.
Bajo la lluvia.
En una Plaza de San Pedro completamente vacía.
Era el 27 de marzo de 2020, en plena pandemia. El mundo entero estaba paralizado por el miedo y la incertidumbre. Aquella tarde, el Santo Padre salió al atrio de la Basílica para pedirle a Dios misericordia.
Delante del Santísimo Sacramento expuesto, Francisco oró por la humanidad entera. Un pastor solo, pero no abandonado, intercediendo por su pueblo.
Esa imagen dio la vuelta al mundo: un Papa de rodillas, bajo la lluvia, confiando todo a Cristo presente en la Eucaristía.
Hoy, seis años después, recordamos con gratitud aquel momento. Nos enseñó que, aunque todo parezca vacío, oscuro o silencioso… nunca estamos solos. Dios siempre está con nosotros.
Señor, gracias por aquel gesto de fe del Papa Francisco.
En las tormentas de nuestra vida, ayúdanos a volver la mirada hacia Ti, como él lo hizo aquella tarde.
Amén. ❤️🙏🏼✝️